UMECA IMPULSA LA SUPERVISIÓN TECNOLÓGICA DURANTE PANDEMIA POR COVID-19

El desarrollo de herramientas tecnológicas ha revolucionado la forma de trabajar en campo por parte de la Autoridad de Supervisión de Medidas Cautelares y Suspensión Condicional del Proceso que, conforme a lo que marca el artículo 105 del Código Nacional de Procedimientos Penales, tiene la facultad de hacerse valer y respetar en dos grandes procesos: la Evaluación de Riesgos Procesales y la Supervisión de Medidas Cautelares y Suspensión Condicional del Proceso en personas imputadas con su proceso en libertad.

Bajo la metodología de trabajo que se ha impulsado en la comúnmente conocida como Unidad de Medidas Cautelares (UMECA) del Sistema de Justicia Penal Acusatorio de Querétaro, Modelo Cosmos, se han adoptado e implementado acciones estratégicas soportadas con insumos tecnológicos para agilizar y eficientar la labor de los operadores que se dedican a realizar los actos de supervisión a nivel estatal.

A partir de la implementación de Cosmos, la evolución tecnológica ha sido una tendencia en los modelos de operación, como ocurre con la UMECA, que actualmente cuenta con tabletas electrónicas georreferenciadas con el Sistema Informático Único (SIU) para realizar los registros de actos de supervisión en visitas domiciliarias o su centro laboral, así como siete quioscos biométricos en los que las personas imputadas acuden con la periodicidad previamente establecida para marcar su huella dactilar en el día y hora señalada.

También contamos con 89 brazaletes electrónicos que se colocan a las personas imputadas que -por imposición del juez- tienen alguna obligación que les restringe en cierta medida su libertad de tránsito, para salvaguardar la integridad de la víctima, ofendido o testigo, monitoreados en tiempo real por el mismo supervisor asignado a su proceso y, finalmente, 54 clips electrónicos para víctimas, que recién se adquirieron para proporcionarlos principalmente a las personas que son víctimas de violencia familiar, a fin de garantizar que las personas imputadas se mantengan distanciadas de ellas.

Con motivo de la contingencia sanitaria derivada de la pandemia por la COVID-19, se ajustaron los procesos y se implementaron cambios sustentados en la norma, mismos que quedaron establecidos en dos circulares publicadas en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado de Querétaro “La Sombra de Arteaga”, la primera con el número 03/2020/4 publicada el 01 de abril de 2020 y la segunda con número 04/2020/4 publicada el 30 de abril del año en curso.

Ambas circulares establecen que, en una primera instancia se debían hacer cambios en las instalaciones para garantizar la sana distancia entre operadores, por lo que se procedió a colocar un filtro sanitario en el acceso con tapete sanitizador, aplicación de gel antibacterial, solución sanitizante, registro de temperatura y verificación de la portación adecuada de cubreboca. En caso de que el visitante o persona supervisada acudan sin cubreboca, se les proporciona uno desechable para poder ingresar a las oficinas.

A los operadores se les doto de equipo de protección personal como son guantes, lentes y caretas, además que en cada unidad de trabajo se colocó un acrílico para cumplir con la distancia establecida y evitar una eventual propagación del virus. De igual forma se hizo una división con acrílico en los vehículos de trabajo, debido a que salen a campo en pareja por cuestiones de seguridad y, en todos los edificios de la UMECA, se cuenta con señalética para informar las medidas de seguridad ante la pandemia.

La evaluación de riesgos procesales se reactivó adoptando las medidas preventivas de salubridad, y cuando se tiene que acudir a los Centros Penitenciario de la entidad, por aquellos casos particulares donde el abogado busca cambiar la medida cautelar de prisión preventiva a proceso en libertad, el contacto es vía digital, para lo cual se firmó un convenio con la Comisión Estatal del Sistema Penitenciario para aprovechar las tabletas electrónicas que adquirieron, para el uso de las personas privadas de la libertad.

Si bien, algunos mecanismos para realizar los actos de supervisión se tuvieron que suspender temporalmente como una medida responsable para acatar las recomendaciones de salubridad, como es el caso de los quioscos biométricos, debido a que implican manipulación constante y permanente por parte de las personas imputadas, se adoptaron nuevas alternativas tecnológicas a través de la telefonía celular, para no interrumpir los procesos rigurosos de vigilancia.

Mediante el teléfono móvil de las personas imputadas bajo supervisión se realizan video llamadas para dar continuidad a los actos establecidos de vigilancia, además que periódicamente mandan su ubicación y fotografías en tiempo real. Gracias al acierto que se tuvo con este nuevo mecanismo, las visitas domiciliarias se pudieron restringir para evitar el contacto presencial, únicamente dando continuidad a las que se realizan a imputados por razones muy específicas y las que se hacen a las víctimas.

Históricamente, como parte del proceso de supervisión se cuenta con un programa de pláticas obligatorias con el apoyo de la sociedad civil, mismas que se imparten a las personas imputadas: la primera se realiza el primer sábado de la semana que inician sus supervisiones para sensibilizarlos sobre la importancia de valorar esta segunda oportunidad y un mes después se les habla de la cultura de legalidad. Derivado de la pandemia, ambas pláticas se siguen impartiendo vía remota.

Las herramientas tecnológicas y las alternativas digitales han eficientado la labor de nuestros operadores. Muestra de ello, es que, en los primeros ocho meses de este año, se ha detectado un 26 por ciento de incumplimientos de manera oportuna, que, en comparación con el mismo periodo del año inmediato anterior, se traduce en ocho puntos porcentuales más, producto de la visión estricta con la que se supervisa para garantizar el cumplimiento de las medidas impuestas por el juez.

Me resulta imperante mencionar que, dentro del 26 por ciento de incumplimientos, cuando una persona imputada reincide en delitos que laceran a la sociedad o incumple obligaciones que pueden revictimizar a la parte ofendida o testigos, se envía inmediatamente a la Fiscalía General del Estado para que nuevamente sea expuesto su caso en audiencia ante un juez, se retire el beneficio de continuar su proceso en libertad y regrese a prisión preventiva.

Conforme al diseño que se tiene en la UMECA, el plan de supervisión es consensado con el imputado y se define mediante una herramienta que se desarrolló para cruzar las variables como son el tipo de delito que cometió, la reincidencia y su residencia. Producto de esta metodología se obtienen los actos de supervisión a los que será sometido, tomando a consideración que, en la entidad, la cantidad mínima son seis mensuales, y a más tiempo, más actos de vigilancia tendrá por mes.

En Querétaro, contamos con una plantilla de operadores para cubrir la demanda a nivel estatal. Actualmente son 10 evaluadores y 30 supervisores; de estos últimos, cada uno supervisa de manera real a un promedio de 45 personas imputadas, una cantidad que humanamente es posible vigilar bajo los estándares y mecanismos que se tienen establecidos en el estado para evitar el fenómeno de la llamada “puerta giratoria”.

Sin duda, la pandemia ha sido un detonante para nuestra sociedad, que ha venido a cambiar hábitos y ha mermado el ejercicio laboral, sin embargo, en la UMECA hemos traducido esa nueva realidad en un área de oportunidad para continuar avanzando con rumbo y trazabilidad en materia de justicia penal, anteponiendo la coordinación institucional, así como la sistematicidad y unicidad entre modelos, fortalecidos con tecnología para medir y tener certeza de lo que estamos haciendo.


Por: José Arturo González Montecinos, Coordinador del Modelo Cosmos de Unidad de Medidas Cautelares (UMECA).